Como no tengo tiempo de comentar los conciertos vistos durante el Sonar 2009, subiré algunos vídeos de actuaciones importantes, lo demás (emociones análisis) lo ponéis vosotros.
Jueves 18-J- 16 horas, entrada en el Festival.
Pero puede ser un error debido a un efecto óptico, provocado por un deseo de ver grandes conciertos mezclado con la emoción de la entrada. Es el llamado síndrome del comienzo de Festival, por el que a veces crees a ver algo que no sucedió y en cambio no ves algo que paso delante de tus narices. Me froto los ojos, respiro profundamente, y me pregunto : Acid- house a las 4 de la tarde, y con el solajero que cae, no puede ser nuestro Jeff.
16'15 Sesion de The Wizard en Sonar Village
Pero me acerco y no tengo dudas, ese hombre afroamericano, delgado, rapado y con un polo negro entallado que le queda muy bien, no puede ser otro que nuestro JEFF. En la información del festival aparece como The Wizard. Este es el nombre artístico bajo el cual Jeff Mills actuó durante muchos años de su carrera como dj en la radio de su ciudad natal, Detroit.
The Wizard (el mago), es un alias que hoy rara vez utiliza, para dar sesiones de electro antiguo, house, Miami bass, hip hop, funky, Es decir un concierto de de Jeff que es casi imposible de ver. Joder acabo de entrar y no me creo mi suerte, jodida sorpresa, agradable casualidad.
Después de tantas emociones en los primeros cinco minutos, me relajo, los pies comienzan a bailar ellos solos y poco a poco me acercan (con mi permiso) a primera fila.
En esta especial sesión, Mills nos hizo viajar por aquellos sonidos que marcaron una influencia capital en la música moderna actual. Pinchó clásicos de Kraftwerk,(Tour de France, Trans Europe Express, Computer World) referencias míticas del movimiento Underground Resistance, temazos del House de Chicago, al más puro estilo del house de Larry Levan, destellos hip-hop (Africa Bambata), hasta el mismísimo Prince, o el James Brown de Sex machine. ( Realizo unos cambios con el tema sex machine como fondo -en el tercer plato- que fueron antológicos.)...
Desde aquí me acerco a mirar a este portento de DJ, una vez en primera fila, le observo (a él y a su prodigiosa técnica de manos) fijamente durante unos minutos y cuando tras un tema de Chicago house, pincha el Tour de France de Karftwert, la baba comienza a caer, cual catarata, por la comisura de mis labios. Sus movimientos son como descargas eléctricas rapidísimas, mueve un micro punto el balance del crossfader, ajusta una perilla de graves un milésima y rápidamente vuelve a una pletina donde coloca el pitch en su exacta medida. Todo esto a una velocidad de la luz y con una distinción innata.
No me negaran que el chico se conserva bien, esta delgadito, aseado y desprende encanto por todos los poros de su cuerpo Además le veo relajado, disfrutando de la sesión, a veces da la sensación de que improvisa (duda, y elige un tema distinto al que tenía pensado), incluso cuando cruzamos nuestras miradas: SONRÍE, joder ME HA SONREÍDO. Como no tengo ropa interior a mano, pienso seriamente en mandarle mi teléfono con una servilleta, pero al final me contengo y le lanzo una sonrisa acompañadas de varios gritos eufóricos como: “Guapo”, “torero” “Ole”. (Carmen no te preocupes,por mi boca habla mi devoción, no mi deseo).
Su elegancia al pinchar es completa, su elegancia al estar sobre un escenario es total, es un tipo ELEGANTE, es una sesión MUY ELEGANTE, y sobre todo es una SESIÓN MUY CALIENTE (nada fría ni robótica como algunos ignorantes le critican a veces) que hace bailar a todo el mundo a pesar del calor tórrido que nos envuelve y ahoga, en esta tarde donde la temperatura exterior e interior se equilibran, gracias a este genio y Wizard-mago de los platos. Si os es familiar la obra de Lewis Carroll me entenderéis si os digo que The Wizard o lo que es lo mismo, Jeff Mills hizo del Conejo Blanco y nos invitó a seguirle a Wonderland en un viaje a través de las raíces mismas de la electrónica, un viaje a través de gente como Kraftwerk, Afrika Bambaata, James Brown o Grandmasterflash que nos devolvía a su mítico programa de la radio de Detroit. Y es que el de la ciudad del motor sabe a la perfección que la música electrónica y la culura de club le debe tanto a a esos artistas, como el propio sonido techno al maestro Mills. El set de Jeff fue un viaje basado en mezclas perfectas, rápidas, precisas, coherentes… algo mágico como solo un mago puede lograr. Una sesión que es posible jamás vuelva a escuchar en directo pero que se hará difícil de olvidar..
Aquellos que critican por robótica y desfasado a nuestro Jeff los mandaría al Universo del día continuo, en donde al igual que en esa maravillosa película llamada Atrapado en el tiempo,
Aquí, estos ignorantes que critican a Jeff por desfasado estarían condenados a ver-oír este tema de Jean-Claude Pascal y los del resto de los participantes, que son todavía más terribles. (Os mando el vínculo por si alguien tiene la malsana curiosidad por saber como sería su vida en este Universo de mierda)
http://www.dailymotion.com/video/xgvf3_jean-claude-pascal-nous-les-amoureu
Continúo observándole y me maravilla su técnica (la envidia me corroe: siempre seré un dj
Además fue un concierto único, ya que Jeff sólo utiliza este alias y nos regala esta gozada musical, en muy pocas ocasiones. Fue una sesión para recordarla mucho tiempo y poder afirmar YO ESTUVE ALLÍ.
Después del festival leo en Internet una entrevista que le realizo un periodista antes de subir a regalarnos este set, donde dice:
Mills es bajo y delgado, pero sobre el escenario se crece hasta el punto de que consigue que miles de personas sigan su ritmo como si fuera un auténtico gurú. Pocos minutos antes de que comenzara su actuación, explica sus ideas sobre el estado de la música electrónica en la actualidad.
Respuesta: Hay que tener claro que la evolución de la música electrónica siempre ha sido lenta pero sostenida. La cuestión es que hay mucha gente haciendo muchas cosas al mismo tiempo y eso hace difícil canalizarlo todo en una sola dirección. Hace falta tiempo para ir situándose y también perspectiva para saber dónde se está exactamente. No es algo preocupante.
P: ¿No cree que la música electrónica a vece parece que se alimente de su propio pasado?
R:Es fácil percibir cuando la música evoluciona y cuando no. Quizás sí se pueda dar la impresión de que se está cómo hace unos años. Pero yo no me preocuparía. La clave es la paciencia, sobre todo.
P: ¿Cree que en estos momentos de crisis global se tendría qué hacer otro tipo de música? ¿Ha notado que el público pida otras cosas?
R: Todavía no. Sí veo que la gente necesita música, quizás más música. Es cierto que la gente siempre tiene la necesidad de escapar. Creo que en los próximos años esta necesidad irá creciendo, y que tendrá más significado.
P: ¿Y por qué venir a Sónar? ¿Qué hará aquí?
R: Pues tengo ganas de subirme ahora y de hacer hip-hop y house que es lo que siempre he hecho. Hace ya 25 años que empecé en esto y hoy me apetece hacer cómo hacía en los primeros
De vuelta al mayor escenario al aire libre de la versión diurna del Sónar, me planto ante el finlandés Luomo (Vladislav Delay). Que presenta su ultimo trabajo “Convivial”, su cuarta entrega bajo este disfraz, es un disco que he escuchado bastante , está lleno de colaboraciones vocales, entre las que destacan las de Sascha Ring (Apparat) y Jake Shears (de Scissor Sisters) y su refinada apuesta por el house vocal elegante..
LUOMO 1
LUOMO 2
Su actuación iba a depararnos la aparición por sorpresa de Jake Shears, líder y cantante de Scissor Sisters, que había llegado al festival sin anunciarse para acompañar a Luomo durante su
Luego me marcho a dar un paseo por el recinto del festival y a reponer liquidos, con el calor y la sesión calentorra de Jeff, estoy deshidratado, necesito reponer líquidos.
Paseo sonar village
PASEO POR LA FERIA
En un puesto de la feria-mercadillo descubro un ingenioso aparato que permite trasformar tus mp3 en vinilos, que pena que no tengo ningún MP3 encima....
GRABADOR DE VINILOS
Tras un nuevo paseo por los escenarios me quedo un tiempo en el Sonar Village, donde actúa
El concierto pudo estar bien pero era el sitio y el momento inadecuado, despues del pepino HOUSE-FUNK-HIP de Jeff Mills y el House voal bailable de Luomo, estos sonidos atmoféricos y placidos espantaban a la gente, hubiera estado mejor en la Capilla a las 5 de la tarde.
Me marcho de paseo con viento fresco, bueno a buscarlo, pues me estoy achicharrado.
VISTA GENERAL DEL SONAR VILLAGE 1 PLANTA
Mientrastanto, de nuevo en el village, los integrantes del sello estadounidense Ghostly International, que celebraba su décimo aniversario, se encargaban con su delicioso showcase de amenizar la espera de aquellos que ansiábamos ver a Konono Nº 1
Nuevo paseo en busca de fresco y humedad
En especial Lusine, uno de los artistas de este formidable record label que es Ghostly, que nos deleitó con un directo exquisito, trufado de excelsos beats y melodías que eran pura alegría para nuestros oídos. Aquello que afloraba del portátil de Lusine era básicamente un musicón.
Y llegaba la hora de los invitados estrella de la velada, la orquesta proveniente del Congo,
Los músicos tocan likembés o pianos de pulgar a los que han adaptado micrófonos hechos a mano con imanes rescatados de coches en desuso y otros instrumentos fabricados a partir de piezas de desguace, dando una nueva dimensión a la música tradicional de trance de la etnia Bazombo.
KONONO 1
El resultado es sorprendente: un sonido indudablemente africano en ritmo y texturas, pero curiosamente cercano al punk y la electrónica occidental. Un sonido crudo y sofisticado que les ha llevado a colaborar con artistas de la talla de Timbaland o Björk.
Con un SonarHall hasta la bandera, estos simpáticos y formidables músicos africanos se apoderaron de nuestros cuerpos y mentes y nos ofrecieron una fiesta en toda regla. Sorprende que armados algunos de ellos de simples instrumentos auto-fabricados, y con un sonido lata, puedan despertar tanto carisma y cariño a partes iguales. (Sobre todo si se observa que el
Sus danzas tribales, sus ritmos calientes, sus tórridos gestos y bailes y su simpatía inundaron todo el Hall irradiando de felicidad a todos los presentes. ¡Qué grandes!
Su concierto fue muy divertido y viendo a la gente, podría afirmar que fue uno de los triunfadores de la jornada. Fue de nuevo el éxito del bicho-bichito raro, el grupo cuya programación provoca la estupefacción de los menos informados o de los más puristas de cada festival, al final son estos bichos raros los que han dado un nuevo impulso al festival en tiempos de estancamiento general de la música electrónica.
Sobre las 10 de la noche me marcho agotado, empapado y alucinado después de este primer día de Sonar, que sigue estando a la altura de lo que siempre le hemos pedido.
MUCHAS FELICIDADES A LA ORGANIZACIÓN POR ESTE MAGNIFICO TRABAJO
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